martes, 23 de junio de 2020

Paso a paso

Me encontré conmigo misma paseando por una senda de colores en la que las emociones me abrazaban por la espalda mientras yo les echaba una mirada cómplice. En ella, aún con mis pisadas marcadas, me encuentro danzando en sentido contrario e intentando hacer malabares con las baldosas. A veces caminaré a la pata coja, a veces pegando saltos y a veces aprovecharé para tumbarme y descansar, pero siempre intentando disfrutar del paisaje.

miércoles, 13 de mayo de 2020

Cuando nos podamos volver a tocar

Cuando no me veas la boca, ni nos podamos tocar, nuestros corazones latirán muy fuerte, creando un vínculo a distancia pero intenso.

Estoy triste. Nos quedamos sin algo que nos hace más humanas, pero intento compensarlo con el orgullo que siento de que nos cuidemos las unas a las otras.

Esos abrazos interminables a deshoras, nuestras conexiones hechas acciones,
el sentir el tacto de nuestra piel,
nuestras energías intercambiadas.

El lanzarse a ese lugar seguro,
rellenando vacíos y apaciguando tempestades.
El querer quedarse a vivir en un momento,
en una sonrisa, en un roce o en un abrazo.

No sabemos cuándo, pero cuando nos podamos abrazar de nuevo sonará una música maravillosa de nuestra alma, lloraremos y un segundo dará paso a la eternidad.

domingo, 19 de abril de 2020

Perfección

Domingos dedicados
a recordar errores
que me han ratificado
que soy humana
pero que hacen que
me encuentre con bucles
en la búsqueda de la perfección.
Que aunque no exista,
me empeño en negarlo
y en hacerlo todo bien
y me frustro porque
sé que es imposible
pero lo intento hacer posible.

domingo, 5 de abril de 2020

Llanto

Me voy a deshidratar 
de tanto llorar, 
de estas veces que lloras
en silencio 
pero 
haciendo mucho ruido 
a la vez.

martes, 31 de marzo de 2020

Allí donde habitan mis secretos

Existe una caja mágica
donde hallo
todos los girasoles que observo. 
Podría ser de madera, 
pero es de cristal 
y solo irradia luz. 
Su transparencia me ayuda 
a ver lo que hay dentro 
y no tengo que abrirla. 
Es preciosa, es allí donde 
solía guardar mis secretos,
siempre visibles al mundo.

miércoles, 4 de marzo de 2020

Ansiedad

No sé qué me pasa. No puedo respirar. Siento que me ahogo, yo sola, conmigo misma. Cosas que no comprendo y me cuesta explicar. Cómo explicar algo que no sé. El navajazo, el grito al cielo, el brote de sangre cayendo. Me quiebro la cabeza, busco la solución, me agarro, tengo llagas, se me parten las uñas y sangro, sangro mucho. Qué más hay aquí. Sigo andando, me paro, sigo analizando. ¿Cuál es el significado? Un charco enorme, miro mi cuerpo. Qué sucia está el agua, miro cómo se va adentrando por las grietas, el suelo se va a romper. No puedo cruzar.

Todo quedará para mí: mi vida, mi responsabilidad, mis cristales. Buscaré el anclaje, las herramientas y el amor [de mí para mí]. Subiré la escalera, paso de ascensores. Siempre tuve mi ritmo, mis actividades, mis manías. Mis ganas de encontrarme porque no sé donde estoy. Buscaré, estaré ahí para visualizarme, palparme. Esta soy yo y nadie más. La farola proyecta una luz muy tenue, aún está la luna en pleno funcionamiento. Parece una sonrisa dibujada en el cielo y, aunque ahora se esconde, sé que es una esfera completa. Como ella, flotaré entre explosiones de gas.

La respiración agitada, la presión, la proyección. Mis dedos en la muñeca haciendo cuentas. No es nada, no es nada. Tengo un guisante debajo del colchón. Lo he puesto yo misma ahí y no me deja dormir. Quiero columpiarme sin marearme, qué bien se estaría jugando en el parque. Confío en ti, en tu esfuerzo. Estás trabajando, pero las escaleras son muy empinadas. No desesperes, envuélvete de paciencia. Y, por último, recuerda: eres humana y sangras cuando te caes.